El retorno a clases: recomendaciones para apoyar a niños y adolescentes

El regreso a clases marca el real inicio del año, sin embargo, este proceso puede transformarse en algo tedioso, lleno de nerviosismo y generar reticencia en niños y jóvenes.

Tristeza, apatía, decaimiento, falta de concentración, ansiedad e irritabilidad, son las principales señales que pueden indicar que un hijo está afectado por el síndrome postvacacional. En los niños también pueden aparecer síntomas físicos, con dolores de cabeza, de estómago o insomnio.

Para prevenir estos problemas, los expertos aconsejan que los padres ayuden a sus hijos a recuperar la rutina escolar, al menos un par de días antes de empezar el colegio. En este punto es esencial para los niños recuperar la rutina de sueño, ya que la falta de sueño en los niños produce rápidamente irritabilidad y dificultades de concentración, ambos factores que lo predisponen a tener una mala experiencia en sus primeros días de clase, ya que restringen su sociabilidad y dificultan su comprensión en clases.

A continuación se nombran algunas sugerencias para lograr un exitoso retorno.

-  Conversar sobre los temores que los niños y adolescentes puedan tener respecto a alguna asignatura o docente y minimizar sus ansiedades frente a esto. Es importante no hacer hincapié en las dificultades del año anterior, ya que genera ansiedad y  predisposición negativa.

 - Elaborar una lista con objetivos para el realizar durante el año, lo que quisieran hacer en lo académico, deportivo, relaciones sociales, etc., y como familia, comprometerse a apoyar la consecución de dichas metas y a participar de las actividades más importantes para los hijos, en los distintos ámbitos.

- Es fundamental tener en cuenta la relevancia que tiene la participación activa de los padres en el proceso de enseñanza aprendizaje de sus hijos. Mantener una comunicación fluida entre la familia y el Establecimiento educacional, a lo largo de todo el año, es imprescindible.

- Organizar un horario para cumplir durante la semana en época de clases, teniendo en cuenta que será tentativo y estará sujeto a cambios, ya que depende de muchas variables. No obstante, es importante establecer prioridades y fijar desde el inicio, el tiempo y espacio para las horas de estudio diarias. Asimismo, es necesario fijar límites en relación al uso de los equipos electrónicos (Internet, televisión, juegos electrónicos, etc.).

- Planificar un repaso breve de las materias antes vistas y poder proyectar los nuevos retos a los que se va a enfrentar el estudiante, la anticipación en este aspecto, evita la ansiedad. Es bueno comenzar con 30 minutos de repaso; si durante este tiempo el niño se distrae o se siente cansado es aconsejable suspender y continuar el día siguiente la actividad.

 El proceso de enseñanza aprendizaje requiere del apoyo sistemático de la familia, lo que genera estudiantes comprometidos con el proceso y padres felices y orgullosos de cada etapa vivida por sus hijos.